El término lesiones personales abarca muchos aspectos diferentes. Para que una reclamación por lesiones personales tenga éxito, es necesario establecer la negligencia. ¿Cómo se hace eso exactamente? Además, ¿cómo determina y define la ley la negligencia? Según www.law.cornell.edu, la negligencia se define como:
La falta de comportamiento con el nivel de cuidado que alguien con una prudencia ordinaria habría ejercido en las mismas circunstancias. El comportamiento suele consistir en acciones, pero también puede consistir en omisiones cuando existe algún deber de actuar (por ejemplo, el deber de ayudar a las víctimas de la conducta previa de uno mismo).
En términos generales, la negligencia se produce cuando una persona no actúa como lo haría una persona normal y razonable en las mismas circunstancias.
¿Qué es la negligencia legalmente?
Hay cuatro elementos que deben establecerse para probar la negligencia. Esos elementos son:
- Deber;
- Incumplimiento del deber;
- Causalidad; y
- Daños y perjuicios.
El deber es la obligación de una persona de tener cuidado con los demás o de actuar de una determinada manera. Normalmente, este es el elemento de negligencia más fácil de probar. El incumplimiento del deber se demuestra aportando hechos que demuestren que una persona no se comportó con el cuidado razonable o las acciones que requiere la prudencia ordinaria. La causalidad requiere que demuestres que las lesiones o daños que has sufrido son consecuencia de la negligencia de otra persona. A menudo, se contrata a expertos para ayudar a establecer la causalidad. Por último, tendrás que mostrar pruebas concretas de los daños que has sufrido. Tu abogado te ayudará a establecer una cantidad monetaria de tus daños y puede utilizar tus informes médicos, facturas médicas y registros de empleo para ayudar a sustanciar esta parte de nuestra reclamación.
¿Cuáles son algunos ejemplos de negligencia?
- El conductor de un vehículo, podría ser alguien que no se detiene ante un semáforo en rojo;
- El dueño de un perro cuyo perro muerde a alguien que camina frente a su casa;
- Un profesional médico que interpreta mal un estudio o los resultados de un laboratorio;
- Un farmacéutico que rellena incorrectamente una receta equivocada;
- El dueño de una tienda que no coloca una señal de precaución por suelo mojado cuando se ha producido un derrame; o
- El propietario de un edificio que no realiza las reparaciones necesarias en escaleras o suelos inestables.
Si has resultado herido como consecuencia de la negligencia de alguien, llama a nuestra oficina para analizar tus opciones. Nos tomaremos el tiempo necesario para escuchar los hechos de tu reclamación y ofrecerte una evaluación abierta y honesta.