Es natural usar las redes sociales para compartir novedades sobre tu vida. Hacer una publicación sencilla con imágenes y unas pocas líneas de texto es una forma rápida de poner al día a familiares y amigos. Si has cuidado tus canales de redes sociales, puede parecer un espacio seguro para compartir. Es importante recordar que, si publicas algo en internet, puede durar para siempre.
A menudo vemos cómo incluso fotos claras o actualizaciones de estado se usan en contra de las personas. Si has estado involucrado en un accidente, tómate un momento para pensar antes de publicar. A continuación, se presentan algunas de las formas más comunes en que las personas pueden perjudicar su caso de lesiones al publicar en redes sociales.
Lo que las compañías de seguros pueden buscar
Quizás hayas visto películas o programas de televisión donde las compañías de seguros o los abogados de la parte contraria contratan investigadores. A estas personas se les encarga la tarea de determinar si la víctima de un accidente está fingiendo o exagerando sus lesiones. Esto no solo ocurre en la televisión, y las redes sociales suelen ser el primer lugar donde estos investigadores empezarán a indagar. A continuación, se presentan algunos elementos que buscarán en tus perfiles.
Fotos sacadas de contexto
Digamos, por ejemplo, que publicas una foto tuya disfrutando de una barbacoa familiar. Quizás incluso una simple foto tuya sonriendo o poniéndote de pie rápidamente puede ser incriminatoria. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero recuerda que no todas esas palabras se interpretan dentro del contexto. Quizás la foto hace que parezca que estás de pie cuando no lo estás. O quizás lo que parece una sonrisa es que estás haciendo una mueca de dolor. Las compañías de seguros no siempre te darán el beneficio de la duda, así que mantente al tanto de las fotos tuyas que están en línea mientras tu caso esté activo.
Actualizaciones en las que admites culpa
Una vez que familiares y amigos se enteran de que has tenido un accidente, su primera pregunta suele ser: “¿qué pasó?”. La pregunta y tu respuesta son casi siempre inocentes, pero tu respuesta puede perjudicar tu caso de lesiones. Toma, por ejemplo, publicar una foto de tu coche siniestrado después de un accidente.
Alguien responde en la foto diciendo: “Guau, lo siento mucho, ¿estás bien? ¿Qué pasó?”. Para ahorrar tiempo y responder a más de una persona a la vez, proporcionas una actualización de estado detallando tu recuerdo de lo que sucedió durante el accidente. Incluso si crees que la otra parte tiene toda la culpa, la forma en que escribes tu respuesta puede no dejarlo claro. Cualquier duda o admisión puede perjudicar tu caso en el futuro.
Tómate un tiempo para hablar de ello
Tu abogado de lesiones también puede ayudarte a orientarte sobre las mejores prácticas para las redes sociales mientras estás lesionado. No está de más mencionarlo la próxima vez que hables con un profesional legal. Esto es especialmente importante si eres activo en redes sociales, un influencer o alguien que se desplaza continuamente por Facebook, Twitter e Instagram por diversión.
Tómate un minuto para explicar tu situación a familiares y amigos. Pídeles que, por favor, mantengan estos asuntos en privado y que no compartan demasiado en línea.