Nadie duda en tratar las lesiones físicas como resultado de un accidente de coche. Normalmente, cuando llamas a la policía para gestionar el intercambio de datos del seguro y presentar tu declaración, después acudirán los servicios de emergencia, que tratarán tus lesiones si las tienes. Si has sufrido un latigazo cervical, casi se espera que vayas al médico o al quiropráctico. E incluso después, si has sufrido lesiones importantes, puede que necesites fisioterapia a largo plazo. Entonces, la pregunta es: ¿por qué no preocuparte también por tu salud mental?
Aunque, a diferencia de las lesiones físicas, el trauma emocional puede ignorarse y apartarse con facilidad. Sin embargo, formar parte de un accidente, por leve que sea, puede ser bastante traumático. No descuides tu salud mental. En su lugar, aquí tienes algunos consejos que puedes seguir para abordar tus heridas emocionales, aliviar tu ansiedad y empezar a vivir como antes.
Infórmate sobre el trastorno de estrés postraumático (TEPT)
Cuando piensas en el TEPT, probablemente lo asocies con soldados que soportan duros enfrentamientos en combate. Sin embargo, el trastorno de estrés postraumático puede afectar a cualquiera que haya vivido algo estresante y traumático. Sí, incluso un accidente de coche. Pero no todo el mundo que pasa por algo traumático desarrolla TEPT.
Así que no te agobies; aquí tienes una lista de síntomas para familiarizarte y ayudarte a identificar si tú o algún pasajero podéis estar sufriendo TEPT.
Algunos de los indicadores más comunes de que podrías estar sufriendo TEPT son:
- Reviven con frecuencia el trauma, como flashbacks o pesadillas recurrentes.
- Evitan cosas que puedan recordarte el suceso traumático, como conducir o incluso hablar del accidente.
- Una reducción del contacto emocional.
- La persona también puede sufrir reacciones exageradas en situaciones cotidianas no relacionadas con el accidente. Esto puede incluir asustarse con facilidad, sentirse especialmente irritable o no poder dormir.
Aunque nadie sabe con exactitud qué puede haber hecho que una persona desarrolle TEPT y otra no, parece que el dolor crónico tras el accidente puede ser un factor importante.
Aprende a mantener la calma
Tengas o no TEA o TEPT, es habitual que aumente la ansiedad después de un accidente. Reconoce que la ansiedad es normal y manejable. Prueba lo siguiente cuando notes que te estás poniendo ansioso/a:
- Practica la respiración consciente. Respira despacio y profundo.
- Concéntrate en el mundo que te rodea. Fíjate en los objetos físicos del momento presente en lugar de revivir mentalmente el accidente.
- Aprende y utiliza técnicas de relajación muscular.
Un terapeuta o profesional de la salud mental también puede ayudarte a aprender técnicas para controlar la ansiedad específicas para tu personalidad y situación. Ponte en contacto con un especialista en salud mental si sientes que no puedes lidiar con la ansiedad, si la ansiedad interrumpe tu vida diaria o si te preocupa tu ansiedad de cualquier manera.
Cuídate
Acabas de vivir un suceso extremadamente traumático. Sé amable contigo; date tiempo para asimilarlo. Trátalo como una lesión física: dale tiempo para curarse.
Cuando puedas, céntrate en lo positivo de tu vida. Hazlo lo mejor que puedas. Come de forma saludable, bebe agua, haz algo de ejercicio si puedes. Además, si las lesiones físicas lo permiten, intenta volver a esas aficiones que te hacen feliz. Como escuchar música, ver películas o tejer un jersey. Cualquier cosa que te permita crear un entorno medianamente cómodo para que puedas sanar a tu propio ritmo.
Pero no confundas esto con ignorar tus sentimientos. Es fundamental abordar tus emociones de vez en cuando. Consuélate cuando lo necesites, pero no te quedes estancado/a.
Consulta con otras personas
Resignarte a sufrir en silencio solo aumentará tu malestar mental. Habla con un familiar o un amigo sobre tu experiencia e incluso pregúntales qué creen que deberías hacer para mejorar un poco las cosas. No tienes por qué salir por completo de tu zona de confort. Si te apetece omitir algunos detalles del accidente que te tocarían demasiado de cerca, no pasa nada. Sin embargo, necesitarás a alguien disponible que te ayude a procesar tus emociones.
Una alternativa es acudir a un terapeuta que pueda ayudarte a trabajar tus problemas. Además, las citas con el terapeuta son confidenciales. Así que puedes compartir todo lo que quieras sin sentirte culpable ni juzgado/a por quienes tienes cerca.
No sufras a solas en estos momentos tan difíciles. Asegúrate de recibir el tratamiento adecuado para tu salud mental, no solo para tus lesiones físicas. Habla con un abogado de lesiones personales para asegurarte de que estás recibiendo el tratamiento que necesitas. Puede que tengas derecho a una compensación por tu dolor y sufrimiento.