Como adultos responsables, cuidadores y supervisores, todos queremos mantener a nuestros hijos a salvo. La realidad es que los niños tienen más probabilidades que los adultos de ser víctimas de accidentes, incluso aunque se hayan tomado las precauciones adecuadas. Esto puede deberse a que los niños quizá no tengan el mismo criterio bien formado que los adultos. Es más probable que asuman riesgos y menos probable que piensen en las consecuencias de sus actos. Pero ¿qué se puede hacer en situaciones en las que un menor resulta lesionado por negligencia o por malas decisiones? En el litigio por lesiones personales existen normas diseñadas específicamente para abordar accidentes en los que hay menores implicados. A continuación encontrarás más información sobre los tipos de accidentes en los que es más probable que se vean involucrados los niños y qué se puede hacer legalmente para solicitar una indemnización.

Entender cómo se lesionan los niños

La mayoría de los padres entiende que los accidentes pueden y van a ocurrir con los niños pequeños. Desde correr demasiado rápido y tropezar hasta golpearse la cabeza con los muebles. No hablamos de pequeños “ay” y “pupitas” propios de crecer. Este artículo está pensado para abordar situaciones en las que la seguridad de un menor se vio comprometida cuando debía estar al cuidado de un adulto responsable o de una entidad de confianza. Por ejemplo, si un niño se lesionó en el colegio, no fue vigilado porque su profesor o el supervisor del recreo no estaba prestando atención. Muchos padres se encuentran en situaciones en las que necesitan trabajar para mantener a sus familias. Esto significa que confían en otras personas para cuidar, atender, vigilar y ayudar a educar a sus hijos, de día o de noche. Esto incluye, entre otros:

  • Lesiones que ocurren durante el colegio o la guardería
  • Accidentes que ocurren durante un campamento de verano
  • Accidentes de coche
  • Lesiones que ocurren en un parque infantil o en un parque de atracciones
  • Accidentes en piscinas
  • Accidentes de autobús escolar

La mayoría de los casos de lesiones que afectan a menores permiten que los padres o tutores soliciten una indemnización por conceptos como facturas médicas, un plan de cuidados a largo plazo, dolor y sufrimiento, angustia emocional y discapacidades. En muchos casos, los niños necesitan atención médica para tratar fracturas, lesiones de espalda y cuello o cortes y contusiones graves. Cada caso de lesiones que afecta a un menor es un tema delicado y debe tratarse con el máximo cuidado y respeto. Si quieres saber más sobre lo que un abogado de lesiones infantiles puede hacer por ti, ponte en contacto con nuestro despacho hoy mismo para hablar con un profesional del derecho.