Para algunos, puede resultar intimidante ponerse en contacto con el despacho de un abogado. Sin embargo, los posibles problemas que pueden surgir si no contactas con un abogado podrían ser impactantes, especialmente cuando tienes que tratar directamente con una compañía de seguros. Entiende que el objetivo principal de la compañía de seguros es pagar lo menos posible cuando se trata de reclamaciones. El papel principal del ajustador es encontrar una razón para denegar una reclamación por completo o encontrar alguna forma de reducir el valor potencial de tu reclamación (o reducir su responsabilidad).
Las compañías de seguros también pueden argumentar:
- Tu lesión no está relacionada con el incidente o accidente;
- Tienes lesiones preexistentes;
- El tratamiento fue excesivo;
- Intentan culparte;
- Se toman medidas para aceptar un acuerdo rápido;
- Pueden negar la responsabilidad;
- Disminuyen la gravedad de tus lesiones; y
- Pueden retener información relacionada con todas las vías de recuperación disponibles.
Las pólizas de seguros son contratos complicados. La compañía de seguros ya tiene una ventaja significativa sobre ti, ya que tramitan reclamaciones todos los días. Estadísticamente, las investigaciones muestran que contratar a un abogado mejora de forma bastante drástica cómo una compañía de seguros valora tu caso. El Insurance Research Council realizó un estudio que muestra que las compañías de seguros pagan mucho más dinero a las personas representadas que a las personas que no lo están. Este estudio se centró en la industria de seguros de automóviles, pero los resultados indican que es mucho más probable que mejores el valor de tu caso contratando a un abogado.
- Algunos de los beneficios de contratar a un abogado, según un estudio de FindLaw, son:
- La ley es complicada;
- No tener un abogado puede costarte;
- Los abogados saben cómo impugnar las pruebas;
- Presentar la documentación incorrecta o no presentarla a tiempo puede costarte el caso; y
- Los abogados tienen acceso a expertos.
Ten un bufete de lesiones personales de tu lado.
La prevención de un problema es mejor que su cura, y contratar una representación legal competente puede ayudar a asegurar que algo que podría convertirse en un problema potencialmente enorme no lo haga. Ya sea que sufras una lesión menor o grave debido a la negligencia de otra parte, necesitas asesoramiento legal experimentado antes de tomar medidas para buscar una compensación. Los problemas legales no suelen surgir en la mayoría de las vidas, pero cuando ocurren, pocas personas conocen las leyes locales y los procesos necesarios para proteger sus derechos y garantizar el mejor resultado. Ayuda a equilibrar la balanza de la justicia y contacta con nuestro despacho hoy. Nuestros abogados están de tu lado y abogarán por la justicia.